La Estación Hidrobiológica sigue con su trabajo a puertas cerradas

La técnica Karina Arias en el programa El diálogo de hoy

 

“Seguimos trabajando a puertas cerradas en la recolección de datos”, señaló la técnica en bioterios Karina Arias, quien habló en el programa El diálogo de hoy, sobre la labor que se realiza en la Estación Hidrobiológica de Quequén.

La técnica del Conicet brindó detalles sobre los motivos por los que este verano la estación no abrirá sus puertas para recibir al público, como lo viene haciendo desde hace décadas.

La estación que depende del Museo de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” y que fue habilitada en Puerto Quequén hace casi 83 años, se ha convertido en un sitio de referencia a nivel internacional por sus investigaciones sobre la fauna marina de este sector del Mar Argentino.

“Lamentablemente este año no vamos a poder recibir al público porque no contamos con el espacio que exigen los protocolos”, explicó Arias.

Habilitada en febrero de 1938 para la exposición de la fauna marina de la región, en 1999 la estación fue refaccionada y cobró nuevo impulso. En los últimos 20 años se convirtió en un lugar de visita obligado para los turistas y también en parte del calendario escolar de los establecimientos educativos del distrito.

“En verano viene muchísima gente a visitarnos”, dijo Arias, que trabaja en la estación desde hace 20 años. “El verano pasado, la exposición que organizamos sobre el impacto de la contaminación fue muy interesante”.

También indicó que, debido al cierre en marzo pasado por la cuarentena impuesta por el gobierno por la pandemia y la suspensión de clases, durante el invierno tampoco pudieron realizarse las actividades escolares que se desarrollan cada año.

Con personal reducido, turnos y protocolos, Karina volvió al trabajo después de algunos meses y desde entonces continúa con las investigaciones que se desarrollan en la estación.

Señaló que se está trabajando con muestras de peces que se conservan desde el año anterior, también se desarrollan tareas de investigación a partir de las muestras tomadas a animales marinos varados, como es el caso de la ballena aparecida en la costa en octubre pasado.

Además, precisó que se debió postergar una investigación que se estaba preparando sobre el tiburón gatuzo, muy común en nuestra región.

Tampoco se realizó el relevamiento sobre la pesca que se había desarrollado en los últimos años, pero sí siguen las tareas de recolección de datos sobre ejemplares que la estación conserva desde el año anterior para una investigación de nivel internacional.

“El trabajo en red fue positivo”, señaló Arias respecto a la posibilidad que han tenido los especialistas de comunicarse con sus pares de diferentes lugares del mundo mediante las plataformas digitales y cree que el año próximo se podrán realizar publicaciones sobre las investigaciones desarrolladas en 2020.

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