“El robo del siglo”, en la voz de uno de sus protagonistas

Miguel Sileo fue el policía que negoció con los ladrones, en el hecho que motivó la película que se estrena mañana y que mirará en Necochea

 

Mañana se estrenará la película de “El robo del siglo”, una historia basada en hechos reales que cuenta con la actuación de Guillermo Francella, Diego Peretti, Rafael Ferro, Luis Luque, Mariano Argento y Pablo Rago.

El filme está basado en la historia del robo a un banco de la localidad bonaerense de Acassuso, el 13 de enero de 2006,​ el cual fue asaltado por una banda de seis ladrones armados con armas de juguete. En aquella oportunidad, tomaron 23 rehenes y se llevaron 15 millones de dólares de 147 cajas de seguridad que abandonaron posteriormente tras la huida.

El negociador de aquel hecho fue Miguel Sileo, que desde hace años veranea en Necochea y que tiene intenciones de quedarse a vivir en la ciudad, dado que a fines de 2019 se retiró de las fuerzas armadas donde por años fue miembro de los equipos tácticos del Grupo Halcón. Además, ha sido instructor de tiro por más de 25 años y un experto del combate cuerpo a cuerpo.

 

El encuentro con los actores

“Me enteré por los medios que se estaba por rodar la película de ese caso y un día me llega un mail de una productora, bastante extenso, donde me invitaba al set de filmación, porque yo había sido uno de los protagonistas reales de esta historia. Lo analicé, no me pareció algo malo, así que fui y tuve la posibilidad de conocer a los actores que, extrañamente, ya sabían quién era yo”, contó Miguel Sileo ayer en una entrevista con Ecos Diarios.

“Cuando lo conocí a Luis Luque, me dijo ‘yo voy a hacer de vos’, y nos empezamos a reir porque cuando a una persona común conoce a estos actores que atraviesan la pantalla, suele tener un prejuicio. Pero realmente es una persona con una calidez humana increíble, con quien almorcé y le hablé del hecho mientras él me contaba la narrativa”, manifestó.

El papel de Sileo en aquella negociación fue clave para que todos los rehenes salgan con vida pero, pese a haber sido invitado personalmente por el director, Ariel Winograd, para estar presente en el avant premiere de la película, decidió que la miraría el jueves desde Necochea, como un espectador más. “Yo no había ni siquiera subido nada a las redes sociales hasta hace unos días porque mi perfil es otro y no es el ámbito mío. No sé mucho los pormenores de la película ni quise que me digan el final. Quiero verla, estoy ansioso”, manifestó.

 

El hecho

Después de varios años en el grupo de fuerzas especiales Halcón, Miguel Sileo tuvo una afección física que le impidió continuar siendo parte del equipo táctico, por lo que le ofrecieron cumplir el rol de negociador, interviniendo así en tomas de rehenes, intentos de suicidio y atrincherados. “No sé si fue que tuve suerte o que la mano del de arriba me fue guiando para decir las palabras justas en el momento justo, para que la gente deponga su actitud en estas situaciones. Hasta ese momento en que yo arranqué, acá la figura del negociador era medio un misterio, hoy todos saben que Bruno Díaz es Batman, no hay nada que ocultar”.

Finalmente, tres años después llegó el momento del desafío mayor: el asalto al banco en el que habían 23 rehenes en manos de un grupo de ladrones. “Todo fue muy extraño desde el principio, porque cuando llegamos habían liberado a un policía con su armamento. Tuve muchísimas hipótesis pero la más fuerte fue que eran ex policías porque cuando a un policía le sacan el arma, sufre un sumario administrativo que le genera muchos dolores de cabeza. Entonces ese detalle de devolverlo con el arma pudo haber sido un acto de solidaridad con el efectivo por conocer esta situación”, señaló.

“Cuando me comuniqué con el ladrón de adentro del banco, le dije que era la persona indicada para resolver el problema, pero nunca me identifiqué como policía, porque mi aspecto nunca fue el de un policía. Siempre tuve barba frondosa y en ese momento tenía el pelo atado con una colita”, relató.

No obstante, el delincuente le preguntó si era “el negociador de barba”, lo cual incrementó las sospechas de que eran miembros de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, lo cierto era que todo había sido estudiado en detalle durante meses.

Finalmente, luego de bastante tiempo de diálogo con Miguel, los asaltantes, encabezados por “el hombre del traje gris”, pidieron pizzas y gaseosas antes de entregarse y mientras cumplían con su pedido, escaparon por un túnel subterráneo. Al otro día del asalto, un necochense (que es amigo de Sileo y que no puede ser nombrado por pertenecer aún a las fuerzas) junto a algunos efectivos más encontraron el bote semirrígido que habían utilizado para escapar del banco.

 

“Nos quisieron reunir, pero no tengo interés en hablar con ellos” 

“La Policía estaba detrás de los pasos de los autores. En lo personal, esa misma noche de la negociación, me preguntaron qué opinaba y supe que los iban a agarrar. Eso había sido algo muy bien planificado y perfectamente ejecutado, pero estuvo hecho por personas y la vanidad de la persona, más siendo argentino, iba a hacer que lo cuente, y ahí iban a caer. Y así fue, uno abrió la boca con la persona equivocada y los delataron”, explicó.

Respecto a la posibilidad de entablar un diálogo con los delincuentes, que ya están libres, dijo que no quiere hablar “ni con esta gente” ni con “ninguno que haya detenido”. “¿cuál sería un fin?, si fuese un fin constructivo me sentaría a tomar un café con cualquier persona, pero no creo que lo sea. Nosotros los policías somos de juntarnos entre nosotros, con ellos elegimos caminos distintos. Quisieron reunirnos sin decirme, pero me pareció un golpe bajo y no fui. No es una cuestión personal, hay personas que eligen el camino del mal y yo elegí el camino del bien”, cerró.///