Azcueta, vicepresidenta por un nuevo período

Se realizó la asamblea anual. También se designaron vocales y revisores de cuenta.

 

Con el respaldo de los asociados presentes se renovó parcialmente anoche la comisión directiva del Centro Cultural de Necochea y Biblioteca Popular Andrés Ferreyra y en el marco de la asamblea anual ordinaria Cristina Azcueta fue reelecta como vicepresidenta, por tercer mandato.

Vale destacar que los vocales y revisores de cuentas, en su mayor parte también renovaron su mandato salvo algunas excepciones en que hubo que cubrir algún cargo vacante.

De este modo se confirma la continuidad de un equipo de trabajo que ha venido guiando los destinos de la institución.

Participaron 37 asambleístas de la reunión que se llevó a cabo en el salón auditorio de la entidad en la que, previo a la elección, se aprobaron los balances de los períodos cerrados al 30 de junio de 2018 y al 30 de junio de 2019, y se dio lectura del informe de la comisión revisora de cuentas.

Luego de más de diez años el Centro Cultural de Necochea presentó sus balances al día y brindaron a los asociados presentes una memoria resumida de las acciones que llevan adelante, entre las que se mencionó el subsidio de la Asociación Williams que recibieron recientemente y la obra de la cocina que se encuentra en marcha.

La conducción actual recibió un fuerte respaldo de los asociados, si se considera que Cristina Azcueta obtuvo un apoyo por unanimidad para continuar siendo vicepresidenta, al igual que el resto de los elegidos.

Para los integrantes de la comisión directiva la asamblea, además de cumplir con las pautas del Estatuto, se constituye en un espacio de encuentro en la que los socios se pueden interiorizar de las actividades que se llevan adelante en este período y con su participación la entidad cobra mayor impulso.

La primera convocatoria estaba prevista para las 19.30 y una hora más tarde se hizo el segundo llamado con los socios presentes en la sede de 54 Nº 3062.

De acuerdo a lo indicado en el orden del día, se designaron dos asambleístas para firmar el acta y luego pusieron a consideración la memoria y balance 2018 y 2019.

De acuerdo a lo manifestado, la institución continúa con un porcentaje deficitario y, continúa tomando todos los recaudos para tratar de minimizarlo y seguir trabajando.

 

Junta

Una vez finalizada esta instancia se procedió a designar la Junta Escrutadora conformada por dos miembros y paso siguiente se hizo la elección de los miembros de la comisión directiva, a saber vicepresidente, tres vocales titulares por dos años, cuatro vocales suplentes por un año y dos revisores de cuentas titulares y dos suplentes, en ambos casos por dos años.

La asamblea fue coordinada por el presidente de la comisión directiva, Juan Marraro, ofició de coordinador de la asamblea y dio la bienvenida a los presentes, poniendo de relieve la importancia de la concurrencia y compromiso de participación de los asociados. En la mesa principal estuvo acompañado de Juliana Orihuela y el contador Germán Mailhes.

Luego de designarse a los asambleístas Alberto Franco y Jorge Cowan para firmar el acta, se leyó una reseña donde se enumeraron las actividades y proyectos desarrollados en los dos períodos, destacando que este año se pusieron al día con los balances.

Entre los aspectos mencionados se indicó que el número de lectores anuales alcanzó los 23.000 y se adquirieron 1.011 libros nuevos.

Se dedicó un párrafo a la reestructuración de la deuda con la AFIP generada por un atraso en los aportes previsionales, lo que es considerado un déficit estructural histórico que afecta a todas las instituciones similares.

Una vez finalizada la lectura del documento hubo una serie de preguntas y se aclararon algunos aspectos que tienen que ver con la falta de recursos de la entidad y los fondos que debería recibir a través de la ordenanza del fondo de financiación de bibliotecas populares sancionada hace cuatro años.

Una vez culminada esta instancia se designó la mesa escrutadora y los asambleístas eligieron las autoridades.